Buyer Personas: qué son y para qué sirven

Los Buyer Personas son un factor clave dentro de tu estrategia de marketing y ventas, una herramienta muy útil para hacer aumentar tus conversiones. Se trata de un modelos que representan a los consumidores de una marca, aportan información de valor con la que poder trabajar y elaborar una buena estrategia de marketing de contenidos.

Uno de los objetivos del Inbound Marketing es crear contenidos de valor que despierte el interés de la audiencia a la que queremos llegar. A través de la construcción del perfil de un Buyer Persona podremos identificar las inquietudes e intereses para ofrecer a nuestros consumidores contenidos personalizados.

Buyer Personas: características

Una de las características más importantes de los Buyer Personas es el dolor o pain. Este término se empela para definir cualquier necesidad o preocupación que tenga el Buyer Persona y que pueda ser solucionada con nuestro producto o servicio. Si conocemos ese dolor o pain de nuestro cliente, también conoceremos su driver o motivación (aquella que le impulsa a hacer una búsqueda en Google o le predispone a comprar un producto).

Es muy importante tener una imagen clara de nuestro Buyer Persona. Para lograrla necesitamos reunir toda la información posible de nuestro cliente, la cual nos ayudará a crear el contenido personalizado y en nuestra estrategia global de marca. Estamos hablando de información sociodemográfica, aficiones y motivaciones, redes sociales, responsabilidades y retos, relación con nuestra empresa, etc.

Buyer Personas: tipos

Dentro de los Buyer Personas podemos diferenciar tres tipos de perfiles:

Diferencias entre buyer y target

Es muy común confundir estos dos conceptos. A primera vista, parece que se refieren a lo mismo pero nada más lejos. El público objetivo o target es un concepto más amplio y abstracto. Agrupa una cantidad de personas sin identidad propia, por lo que solo conociendo el target no podremos personalizar nuestras estrategias y contenidos.

El target define públicos en función de su rango de edad, sexo o poder adquisitivo; centra sus esfuerzos en ese segmento de público y, por lo general, deja olvidados el resto de segmentos igual de rentables.

En cambio, el buyer define necesidades, después aplica esa necesidad que ha identificado a varios segmentos de público y saca provecho de todos aquellos segmentos que comparten la misma necesidad.

Conocer a los usuarios, saber qué les motiva y cuáles son sus necesidades nos dará una idea más clara sobre el contenido que consumen para acercarnos de una manera más real a ellos.

 

 

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